Reconoce el frente
El caso de tu cliente suele encajar en una de las vías que Hacienda recorre una y otra vez: una sanción motivada con plantilla, una caducidad sin declarar, una prescripción que no se reconoce, una devolución negada por «prescrita», una liquidación sin motivar de verdad, una prueba inadmitida o un procedimiento reabierto sobre lo mismo. Reconoce el tuyo y entra directo al inventario por esa materia.
